Hola!!!
Os habéis dado cuenta que ya tenemos ahí San Valentín? Cómo pasa el tiempo!!! Sólo faltan 10 días!!!
Yo soy de las que piensan que todos los días deben ser el de los enamorados y se debe alimentar el amor siempre, no sólo una vez al año. Pero, como ya sabéis, también creo que cualquier ocasión es buena para tomar un rico dulce (Cualquier excusa me vale; con deciros que ni siquiera tengo pareja...JAJAJA!!!) Así que habrá que empezar a pensar y buscar el más adecuado para celebrarlo. Yo intentaré en estos días daros algunas ideas. Por lo pronto hoy os traigo la tarta de San Valentín por excelencia...RED VELVET o, lo que es lo mismo..."Terciopelo rojo".
El nombre de esta tarta le viene que ni pintado, por que su bizcocho es suave, esponjoso, húmedo y rojo. Además tiene una deliciosa crema de queso que la complementa a la perfección y hace que sea realmente adictiva. En esta ocasión yo le he añadido además chocolate blanco.
Sobre su historia...distintas versiones sitúan su origen en un hotel EEUU, otras en una cadena de Canadá, pero realmente no se sabe. Otra versión asegura que surgió en la Segunda Guerra Mundial, en la que se sufrió tal precariedad y racionamiento, que los panaderos y reposteros se vieron obligados a utilizar productos como la remolacha, lo que hacía que los bizcochos adquirieran ese color rojo tan característico.


